MI NUEVA NOVELA

MI NUEVA NOVELA
Una mezla de novela negra y elementos sobrenaturales que no te dejará indiferente. ¡No te la pierdas!

viernes, 27 de febrero de 2015

Entrevista a la editorial Pulpture.

-Bueno, ante todo quería darte la bienvenida Jorge Plana. Para los que aún no te conozcan o no conozcan tu editorial, ¿podrías contarnos un poco sobre ti y sobre Pulpture? ¿Podrías presentarnos al resto del equipo?

Muchas gracias, José Antonio. Yo no tengo gran cosa que contar, además de que he estudiado Publicidad y Relaciones Públicas, de que me gusta escribir, dibujar y diseñar de vez en cuando. Tampoco creo que yo sea de gran interés para nadie. Pulpture sí es interesante, pues es un proyecto que implica a bastante gente y muchas intenciones.

Surge de Ánima Barda, una revista pulp digital y gratuita que empezamos tres años atrás. No me extiendo en ella porque más adelante hablamos del tema, solo decir que fue el germen de Pulpture. En esencia y grosso modo, Pulpture busca recuperar la literatura barata, no en calidad sino en precio y producción. Más bien buscamos recuperar el concepto de literatura barata, esas novelas de kiosko que salían todas las semanas y te metías para el cuerpo en un par de tardes. Creemos que son la base de la literatura: la novella, el relato corto, el cuento… Con ellos son con los que se aprende a escribir y a leer, y hoy en día brillan por su ausencia entre las grandes editoriales.

Tenemos una doble intencionalidad: por un parte queremos recuperar para los lectores cierto tipo de formatos, novelas baratas y sencillas, divertidas, sin pretensiones, cómodas para el bolsillo tanto en tamaño como en precio. Por otra, queremos ayudar y dar salida a todos los escritores noveles (o profesionales) que escriben en castellano. Antes (y en América sigue pasando), un escritor no comenzaba su carrera con una saga de ocho volúmenes, sino vendiendo algún que otro relato a las revistas de literatura. Luego se animaba con algo más gordo, y después ya solo era cuestión de seguir el ritmo. Constituía también una forma de ganarse la vida, o más bien de sacarse un dinero con la profesión.

Hoy en día eso no existe aquí, en España, y es un formato necesario, no solo para el entramado de autores aficionados o noveles que quieren dar el paso a lo profesional, sino también para todos los lectores que necesitan aire fresco entre tanto best-seller. Podría seguir durante horas hablando del tema, porque tiene bastante profundidad y consecuencias, pero no me quiero extender ni aburrir.
Sobre el equipo, aunque contamos con varios colaboradores que nos ayudan estrechamente, somos dos los que formamos el núcleo central: Cris Miguel y yo. Entre los dos, y con la enorme ayuda de Julio M. Freixa, que hace de editor, primer lector, corrector y lo que pidamos, sacamos adelante buena parte del trabajo editorial —entendiendo por eso la labor editorial como tal, lo que viene siendo la edición de libros—.

Luego, Ana Nieto Morillo le mete caña a diario, y siempre que el horario lo permite, a las redes sociales y al trato con los medios, y por otro lado está Felipe Orce, que lleva todo el trabajo de difusión y actualización de nuestra librería online (www.tiendapulpture.com), que de otra manera no podríamos abordar.

Además, hay gente como Eleazar Herrera, Juan Jiménez o Diego Fdez. Villaverde, que nos ayudan con lo que sea siempre que pueden (a este último, y a la generosidad de su familia, debemos el tener oficina). Por supuesto, dejo sin nombrar a un montón de autores que nos echan una mano más allá del deber en cuanto tienen ocasión, pero tampoco podemos alargarlo más.

Y también por supuesto, nadie ve un duro, al menos no aún. Ni siquiera nosotros. De verdad que espero que esto cambie bien pronto y podamos hacer de Pulpture una forma de ganarse la vida. Pero por el momento, cada euro que entra se reinvierte, porque no es precisamente que nademos en la abundancia ni viajemos por un terreno fértil en lo económico.

-¿Cómo empezaste en el mundo de la literatura pulp? ¿Fue con la revista digital de Ánima Barda?

Efectivamente, fue con la revista digital Ánima Barda. Un día, leyendo la bio de Howard, descubrí que empezó a publicar en revistas pulp y lo que eran. Se trataba de publicaciones hechas en papel malo, que se lanzaban semanal o mensualmente y que llevaban relatos, novelas cortas y por entregas de literatura de ficción. Eran las herederas del folletín. Luego seguí investigando y vi que montones de autores destacables (y sus creaciones) empezaron en estas revistas: el creador de Tarzán, Isaac Asimov, Fritz Lieber, el autor que inspiró a Dragones y Mazmorras… Hasta autores más modernos como Stephen King o George RR Martin comenzaron con relatos en estas publicaciones. Excitado por el descubrimiento, me puse a mirar si aquí, en España, había algo de eso, y vi que ya no sobrevivía ninguna revista de estas características —más allá de un par de ellas que se dedicaban a los clásicos o de alguna rollo underground—. Me pareció algo tan necesario e imprescindible para la literatura que no concebí no solo la ausencia de las mismas hoy en día, sino que no hubiera tradición en nuestro país, referente mundial de la literatura. Y siguiendo la máxima de «no te quejes y haz algo» nos lanzamos al abismo.

-Cuéntanos un poco sobre Ánima Barda.

Pues Ánima Barda es una revista pulp ya no solo digital, porque nuestro segundo número en papel (más bien el tercero impreso, es una larga historia) está ya en imprenta. En ella publicamos relatos de todo tipo: espada y brujería, ciencia ficción, weird menace, hard boiled, western… Todo tipo de géneros, porque en contra de lo que pueda parecer el pulp es popular, es para todos los gustos, es literatura ligera para consumir rápido, entrelecturas, en el transporte público. Y al crearla sumamos ese objetivo y el hecho de ayudar a autores nóveles a publicar, «obligarles» a escribir, a probar otros géneros. Porque surgió sobre todo para eso, para ayudar a los escritores y para proporcionar una alternativa al panorama literario.

-¿Cómo surgió la idea de crear una editorial? Según tengo entendido, iniciasteis la aventura a través de un crowdfunding, ¿cómo fue la experiencia?

La experiencia fue… estresante. Actualizábamos la página cada dos por tres, mirábamos el mail… para ver si había alguna aportación. Pero gracias a nuestros mecenas lo conseguimos.
La idea surgió a raíz de nuestra primera antología, que sacamos deprisa y corriendo para llevar algo al Festival de Fantasía de Fuenlabrada (en el que no vendimos nada. La tira la pagamos con nuestros ahorros y ayudas familiares). Después de eso se vendió bien y rápido, y nos sirvió para recuperar la inversión y algunos beneficios. Con eso sacamos el primer número de la revista en papel, una pequeña incursión. A partir de ahí perdimos el «miedo escénico». Nos sirvió de estudio de mercado, para ver si había interés por un producto así y también para ver si nos podíamos manejar vendiendo de poco en poco, paso a paso. Y como todo fue bien, pues nos lanzamos al crowdfunding, la única manera que teníamos de conseguir suficiente capital para superar el primer escollo de empezar una editorial más en serio.

-Literatura pulp a precios de pulp, esa parece ser la regla básica de vuestra editorial, al menos por las obras que habéis publicado hasta ahora, ¿podríamos decir que es una seña de identidad de Pulpture?

Sí, queremos que el precio asequible sea una seña de identidad. Un precio asequible, formatos cómodos y sin renunciar a la calidad. Habrá obras de puro entretenimiento para hacerte ameno un trayecto en Metro, otras como 1938 serán más raras, más clásicas, pero primará el pulp. Tanto el nuevo como el clásico. Sin pretensiones ni petulancias, literatura sencilla y barata. Porque nosotros somos los primeros que nos quejamos que un libro de solapas cueste 19€, eso no hay bolsillo que lo sostenga. Si conseguimos encontrar una imprenta que recupere el formato antiguo del bolsilibro podremos bajar el precio hasta 5€ (ojalá que menos). Eso es lo que queremos, libros baratos, sencillos, dar trabajo y práctica a los escritores, dar lectura divertida y asequible a los lectores… Solo esperemos que el gigante tragón que son los negocios nos permita seguir haciéndolo.

Hay mucho de lo que hablar en este tema, no es tan sencillo como pueda parecer, pero tampoco me quiero enrollar más. Son muchos los escollos en el camino y muy difícil sacar adelante un proyecto con esta idea, pero con trabajo y buena voluntad por parte de los lectores creo que podemos conseguirlo.

-Lo que más me llama la atención de vuestra editorial es la apuesta por autores noveles. Sabemos que es una apuesta necesaria en la época actual, aunque siempre es arriesgada. ¿Qué tal la experiencia?

Estupenda. Todos los escritores han sido noveles alguna vez, ¿no? Tenemos la suerte de contar con escritores jóvenes (y no tan jóvenes), con muchas ganas de abrirse paso, pero también humildes. La mayoría, por no decir todos, ha llegado a nosotros porque quería publicar un relato que había escrito hace años, y relato tras relato se quedan. Les proponemos que aumenten la extensión de sus escritos, les corregimos… trabajamos juntos, haciendo una labor de editor como debería ser. Pero eso te lo dirán mejor ellos que yo.

La verdad que da mucho gusto ver crecer a la gente, y esa es parte de nuestra filosofía también. Nuestro nº1, el que sacamos en enero-febrero de 2012, sigue estando disponible en la web. Cualquiera puede descargárselo y ver lo cutre y malujo que era todo. Hay veces que piensas en quitarlo, porque da algo de vergüenza. Pero si lo piensas bien… tiene encanto que alguien pueda coger el nº1 y el nº17 (por decir uno al azar) y ver cómo hemos cambiado, cómo hemos aprendido y mejorado. Y, sobre todo, cómo hemos trabajado.

Ser partícipe del crecimiento de una persona siempre es agradable, e igual pasa con un proyecto. Eso queremos para nuestros autores, crecer con ellos. Si luego el día de mañana hacen la acojonaobra, best-seller entre best-seller, y lo venden con otra editorial… pues estaremos muy contentos, aunque no nos llevemos un trocito. Porque hemos crecido y aprendido juntos, y estoy seguro de que ese autor, aunque se pegue la gran vida yendo de presentación en presentación por el mundo, siempre sacará hueco para volver a escribir algún relato con nosotros. Porque la escritura no es hacer solo la gran obra, sino escribir todos los días, dando lugar a cientos de historias que te curten más y más. Eso es escribir. Producir sin parar. Y obviamente no todas se traducen en contratos literarios multimillonarios.

-¿Qué obras habéis publicado, y qué obras tenéis pensado publicar próximamente?

En el crowdfunding sacamos el primer número de la nueva revista impresa (que no tiene nada que ver con el anterior), un compendio de espada y brujería llamado Conjura, que es un género algo abandonadillo actualmente, y un flipbook, dos novelas cortas en una sola, de bolsillo. Los títulos de este último son 1938, una distopía retrofuturista diéselpunk, y ¡Furia desatada en Mundo Guerra!, una novela de aventuras, de espada y planeta, una historia gamberra y divertida. Ahora, en febrero, hemos sacado El corazón hace pulp pulp, un compendio de relatos de amor con un toque pulp (para seguir con el rollo gamberro).

Y, próximamente… Tenemos dos novelitas que quisiéramos sacar en formato bolsilibro (unas 100 páginas) si la imprenta nos lo permite. Una está en preproducción: Orlando Vengador, una historia muy entretenida de un héroe enmascarado. El otro está ya para imprimir: Más allá de la Costa Nómada, una historia de espada y brujería escrita por mí y que llevaba ya un tiempo queriendo sacar. Me encanta ese género y el bolsilibro es un lugar fantástico para desarrollarlo.
Hay más cosas en la trastienda, pero de esas aún no te puedo hablar. No me puedo extender mucho y lo poco que pueda decir no les haría justicia.

-Una pregunta indecente, ¿qué tal van las ventas?

Me gustan las preguntas indecentes, ¡adelante con ellas!
Pues verás, lo de las ventas resulta algo complicado. Nosotros comprobamos las ventas de cada tienda al finalizar el mes, con la idea de cerrar la facturación de ese período, y de momento solo llevamos mes y medio en activo, lo cual deja un único mes para comprobar cuánto se ha vendido. Ese mes es enero, y éste no fue un mes normal en absoluto: el material tardó en llegarnos, los envíos tardaron en salir y las tiendas recibieron el material casi a finales, lo cual dejó nada más que una semana o dos para exponer el material. Cuando nos pusimos en contacto con ellas la mayoría ni siquiera habían tenido tiempo de moverlo. Una sí fue particularmente bien, había vendido todo —tenía gente esperando— y nos pedía más, pero el resto tenía poca cosa.

También tenemos otra «complicación» y es que la mayor parte de nuestro público fiel puso en el crowdfunding, lo que da lugar a un montón de lectores que ya tienen el material. Por eso, de las tres primeras tiradas no se puede esperar una gran rentabilidad.

Dejando esto al margen, por ahora vamos tirando. Aún está pendiente de echar cuentas, pero de la tirada de El corazón hace pulp pulp creo que ya hemos recuperado la inversión, o estamos a punto de conseguirlo. Del material del crowdfunding se van vendiendo cosillas, y es un dinero que llega poco a poco y que nos ayuda a respirar.

Hay que tener en cuenta que, para el caso de las editoriales pequeñajas como nosotros, las ventas funcionan por goteo. Nosotros no tenemos un gran lanzamiento que arrase en todas las librerías, sino un puñado de pequeñas historias que gustan a unos y a otros. Eso se deja en las librerías y, poco a poco, dos ejemplares aquí, uno allá, se van vendiendo. A lo mejor una semana las ventas de una tirada te dan 20 euros. La siguiente nada, y la próxima 100 (¡ojalá!). En el tiempo vas recuperando y ganando dinero, pero no es algo inmediato, sino una guerra de trincheras, de desgaste. El sistema habitual de las grandes editoriales y distribuidoras (lanzamiento con aires de gran apuesta, se reparte en nada, se venden y a los cuatro meses entra en devolución) con nosotros no funciona, porque resulta que ahora, siete meses después, es cuando nos estamos encontrando con que la gente pide el nº0 (antes nº1) de Ánima Barda.

-¿Qué les diríais a los lectores para que compren libros de Pulpture?

Que el entretenimiento está asegurado, a un precio bajito. Yo digo que nuestros libros son geniales como entrelecturas. También digo, y no me canso de repetirlo, que es para todo el mundo, aunque nuestro marco parezca más pequeño. Porque a todos nos ha gustado las aventuras del Zorro de pequeños, o cualquier western. Y eso es lo que publicamos y publicaremos, historias de acción, unas más gamberras, otras más graves, pero para todo el mundo.

Pero voy a dejar de lado la parte más «comercial», esa que atañe al beneficio del comprador, y les voy a tirar a la conciencia diciéndoles que al comprar Pulpture ayudan a muchas cosas. Tú, lector que compras Pulpture, ayudas a escritores que quieren abrirse camino. Ayudas a que, cada día un poco más, se destierre lo de «escribir no da para vivir». Ayudas a la cultura en castellano. Ayudas a gente (joven y no tan joven) que quiere hacer cosas útiles con su vida. Ayudas a gente que quiere hacer las cosas bien, trabajando en condiciones, sin despilfarros, apurando cada euro como si no hubiera otro y tomándoselo en serio. Ayudas a que sigan saliendo libros baratos. Y no sigo más, que con eso basta.
Si la gente no compra libros baratos en un volumen importante, no se pueden hacer libros baratos. Las ediciones caras quizá se mantengan con que unos cuantos las adquieran, pero para producir cosas tiradas de precio necesitamos el compromiso de los lectores. Así que cuando alguien compra un libro barato en vez de uno que tiene una edición más cuidada y es más caro (aunque luego lo de dentro sea un poco ñe), está ayudando a que haya más como ese, a que el negocio sea sostenible, aportando con el ligero margen que deja cada libro (que es, como poco, tres veces inferior al del libro grande). Y eso, la abundancia de libros baratos, en última instancia va en beneficio del lector. O eso creo. Vamos, yo lo haría.

-¿Algo que queráis añadir?

Creo que ya he añadido demasiado… No torturaré más a los lectores y lo dejaré estar. Todo el que quiera seguir hablando del tema, yo estaré encantado de charlar, que ya veis que me enrollo como las persianas.

-Y, bueno, poco más que añadir. Un placer haberte tenido por aquí, este blog es tu casa, esperamos tenerte a ti, a tus compañeros y a los autores de tu editorial de nuevo por aquí. Muchas gracias por todo.

Gracias a ti por el hueco y el apoyo, y a los lectores por su interés.



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2 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo. Hace más el que quiere que el que puede. Al final, echas la vista atrás y te das cuenta de que llevas un buen trecho recorrido. Y lo que nos queda!

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  2. Todo el mundo se queja del panorama, pero son pocos los que se lanzan a la piscina e intentan cambiar las cosas ;)

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